Matías Gangemi, kinesiólogo y osteópata, durante una entrevista sobre sedentarismo, pantallas y descanso
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Estar quieto también te cansa: cómo el sedentarismo y las pantallas afectan tu bienestar

En Mientras Tanto dialogamos con el Licenciado Matías Gangemi, kinesiólogo fisiatra, osteópata, ergónomo y comunicador de salud y bienestar, sobre el impacto del sedentarismo, el uso frecuente de pantallas y el estrés en la vida cotidiana. El especialista señaló que pasar muchas horas sin moverse puede afectar el bienestar físico y emocional, y destacó que pequeños cambios diarios pueden ayudar a construir hábitos más saludables.

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¿Por qué estamos cansados si pasamos el día sentados?

Lic. Matías Gangemi

El cansancio no depende únicamente del esfuerzo físico. Según explicó el kinesiólogo y osteópata Matías Gangemi, el estrés también puede generar agotamiento: aunque una persona permanezca quieta durante gran parte del día, su actividad mental y las exigencias cotidianas pueden consumir energía.

A esto se suma que dormir entre siete y ocho horas no garantiza un descanso reparador. La calidad del sueño, los hábitos previos a acostarse y la exposición a pantallas pueden influir en cómo una persona se siente al despertar.

El especialista advirtió que la falta de movimiento también puede contribuir a un círculo difícil de romper: cuanto menos se mueve una persona, menos adaptado está su cuerpo a las exigencias cotidianas y más cansancio puede experimentar al realizar esfuerzos. Ese agotamiento, a su vez, puede reducir las ganas de hacer actividad física.

Sedentarismo: moverse un poco también suma

Para Gangemi, no alcanza con hacer ejercicio durante una hora si el resto de la jornada transcurre casi sin movimiento. Por eso, recomendó aprovechar distintas oportunidades para mantenerse activo, incluso durante la jornada laboral.

Entre las alternativas que propuso se encuentran:

  • Caminar entre cinco y diez minutos antes o después de las comidas.
  • Hacer llamadas o reuniones mientras se camina, cuando sea posible.
  • Levantarse periódicamente del escritorio y realizar movimientos suaves.
  • Dejar el agua a cierta distancia para incorporar pequeños desplazamientos.
  • Usar las escaleras en lugar del ascensor cuando resulte adecuado, aunque sea para subir algunos pisos.

El kinesiólogo remarcó que los movimientos breves también cuentan. No es necesario comenzar con una rutina exigente para incorporar actividad a la vida diaria: la clave está en reducir los períodos prolongados de inactividad y encontrar alternativas que se adapten a cada persona.

Dormir no siempre significa descansar

Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la relación entre el uso de pantallas y el descanso. Gangemi explicó que el cuerpo cuenta con un reloj biológico de aproximadamente 24 horas, conocido como ritmo circadiano, que regula los ciclos de sueño y vigilia.

Acostarse con el celular, mirar televisión hasta tarde o permanecer expuesto a estímulos antes de dormir puede dificultar la conciliación del sueño. Por eso, además de prestar atención a la cantidad de horas dormidas, recomendó revisar los hábitos que rodean el descanso.

Una de las medidas que consideró más accesibles es mantener horarios regulares para acostarse y levantarse. Aunque reconoce que puede resultar difícil sostenerlos todos los días, señaló que la regularidad ayuda a organizar los ritmos del organismo.

Pequeños cambios para sostener hábitos saludables

Frente a la gran cantidad de consejos sobre bienestar que circulan en redes sociales, Gangemi propuso evitar la exigencia de cambiar todo de golpe. En su lugar, recomendó establecer objetivos pequeños y progresivos, observar cómo repercuten en la vida cotidiana y sostener aquellos que resulten útiles.

También aclaró que el movimiento debe adaptarse a las posibilidades de cada persona. Si existe dolor, es importante consultar con un profesional para encontrar una forma de actividad adecuada y evitar que el movimiento lo agrave.

El mensaje principal de la entrevista es que no hace falta esperar a tener más tiempo o energía para empezar a moverse. Incorporar caminatas breves, interrumpir los períodos prolongados frente a una pantalla y cuidar los horarios de sueño son cambios posibles para comenzar a prestar más atención al bienestar cotidiano.

 


Conducción: Matías E. Videla 
Operación: Magalí Martín Degiorgi
Operación Técnica: Martín Pagliero 
Radio UNSL Villa Mercedes 97.5 FM