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El Ministerio de Economía contrató un servicio para monitorear medios: cuánto cuesta y qué información recopila

En Mientras Tanto dialogamos con el periodista Alejandro Tellería, editor del diario Es Nota, sobre su investigación relacionada al monitoreo de medios y una nueva contratación del Ministerio de Economía con la empresa Ejes S.A. El servicio contempla el seguimiento permanente de publicaciones sobre la cartera y su titular, Luis Caputo. A lo largo de la entrevista, nos comentó sobre el costo, los antecedentes de la empresa y los interrogantes que plantea esta práctica para la libertad de prensa.

 


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El Ministerio de Economía abrió una nueva contratación para realizar un monitoreo de medios de comunicación a través de Ejes S.A., una empresa especializada en auditoría y seguimiento de menciones mediáticas. La información fue investigada por Alejandro Tellería, periodista y editor del diario Es Nota, quien explicó que el servicio busca rastrear lo que se publica sobre el Ministerio y el ministro Luis Caputo en distintos espacios informativos.

Tellería detalló que el seguimiento comprende televisión, radio, medios digitales y prensa gráfica, además de alertas sobre publicaciones en Telegram. La empresa recopila las menciones y elabora informes diarios, semanales o mensuales destinados a distintos funcionarios.

La contratación también llamó la atención por su costo. Según la información relevada por el periodista, la nueva oferta presentada el 30 de octubre asciende a $33.120.000 pesos, mientras que una contratación anterior, aprobada en julio, había representado un desembolso inferior a los 18,5 millones de pesos.

Ejes S.A. y el seguimiento de los medios de comunicación

Ejes S.A. es una consultora dedicada al monitoreo de medios y al rastreo de menciones en la discusión pública. De acuerdo con los antecedentes relevados por Tellería, la empresa ya había prestado servicios a distintos organismos estatales, entre ellos la Sedronar, la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y el INADI, durante administraciones anteriores. También registró contratos con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El periodista aclaró que esta modalidad de seguimiento no es nueva y que tampoco comenzó con la actual gestión nacional. Sin embargo, consideró que el contexto político y la relación del Gobierno con el periodismo hacen que la contratación genere otros interrogantes.

En ese sentido, señaló que resulta llamativo que una administración que sostiene un discurso de austeridad destine recursos públicos a recopilar información sobre lo que los medios dicen de sus funcionarios.

¿Para qué utiliza el Gobierno la información que recopila?

Una de las preguntas que plantea este tipo de servicios es qué uso hacen los organismos públicos de los informes que reciben. Para Tellería, el monitoreo de medios puede permitir identificar qué medios son más afines a la gestión y cuáles mantienen posiciones críticas.

También vinculó esa información con la posibilidad de establecer relaciones diferenciadas con los medios, por ejemplo, a través de la distribución de pauta publicitaria o del acceso a determinadas fuentes de información.

El periodista cuestionó, además, el discurso oficial sobre la ausencia de publicidad estatal en medios de comunicación y sostuvo que existen otros mecanismos de financiamiento, entre ellos la publicidad de empresas públicas como YPF.

El monitoreo y el riesgo de la autocensura

Más allá del seguimiento de publicaciones, Tellería advirtió sobre las consecuencias que estas prácticas pueden tener en el ejercicio del periodismo. A su entender, saber que el trabajo periodístico está siendo monitoreado permanentemente puede generar presión e incluso favorecer mecanismos de autocensura.

El entrevistado recordó que en una contratación anterior también se contemplaba el seguimiento de redes sociales y publicaciones de periodistas. En ese contexto, planteó que la preocupación no pasa solamente por conocer qué se publica, sino por el clima en el que se desarrolla la tarea informativa.

“Lo que tenemos que tener es libertad para poder hacer nuestro laburo de la manera más independiente y más tranquila y segura posible”, sostuvo.

Tellería también se refirió a los cuestionamientos públicos del presidente Javier Milei hacia periodistas y medios de comunicación, y mencionó situaciones de hostigamiento, cartas documento y acciones judiciales contra trabajadores de prensa. Para el periodista, la combinación de estos episodios con el monitoreo permanente puede contribuir a un escenario de presión sobre quienes tienen la función de investigar, informar y cuestionar al poder.

Una contratación que abre interrogantes sobre la libertad de prensa

El seguimiento de medios por parte de organismos estatales no es una práctica exclusiva de la actual administración. Sin embargo, la discusión sobre su alcance, su costo y el destino de la información recopilada adquiere relevancia cuando se analiza en relación con las condiciones necesarias para ejercer el periodismo con independencia.

Para Tellería, el problema no es únicamente cuánto dinero se destina a este servicio, sino también qué utilización se hace de los datos y qué consecuencias puede tener sobre la relación entre el Estado y los medios de comunicación.

La investigación de Es Nota vuelve a poner sobre la mesa una pregunta central: ¿dónde termina el seguimiento de la información pública y dónde comienzan los riesgos de presión sobre el trabajo periodístico?

 


Conducción: Matías E. Videla 
Operación: Magalí Martín Degiorgi
Operación Técnica: Martín Pagliero 
Radio UNSL Villa Mercedes 97.5 FM