Emotivo testimonio a 50 años del golpe: “Luis, 50 años después te seguimos buscando”
En la columna “Análisis con Memoria” del programa Acento Mercedino, el periodista José Luis Baigorria repasó las actividades realizadas en San Luis y en Villa Mercedes por los 50 años del golpe cívico-militar y destacó el emotivo discurso de Ornela Canfaila, quien recordó a su tío desaparecido durante la última dictadura.

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La conmemoración local se desarrolló en la Plaza San Martín, organizada por la multisectorial por la memoria, la verdad y la justicia, con la participación de organizaciones, militantes, vecinos y familiares de víctimas del terrorismo de Estado. Durante el acto hubo intervenciones artísticas y momentos de fuerte carga emocional, entre ellos una representación de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo realizada por artistas locales.
Uno de los mensajes más conmovedores fue el de Ornela Canfaila, sobrina de Luis Canfaila, un joven de Villa Mercedes que tenía 23 años cuando fue secuestrado en diciembre de 1975 mientras estudiaba en la Universidad Nacional de Córdoba.

Un relato atravesado por la ausencia
En su intervención, Ornela describió cómo la desaparición de su tío marcó a toda su familia y dejó “un vacío que nunca se llenó”. Contó que creció en un entorno atravesado por el miedo, la incertidumbre y la búsqueda permanente de respuestas.
Recordó también su infancia y el momento en que preguntó por la fotografía de su tío sin comprender lo sucedido: “No sabía que una madre podía no saber dónde estaba su hijo”, expresó, al reconstruir el diálogo con su abuela.
A lo largo del discurso, relató cómo la familia quedó “congelada en el tiempo” y cómo la ausencia se convirtió en el principal vínculo entre sus integrantes. “Lo único constante, lo que nos une, es la ausencia”, afirmó.}

“No se llevaron solo a un joven”
Remarcó que la desaparición no afectó únicamente a su tío, sino a toda la familia. “Cuando se lo llevaron, no se llevaron solo a ese pibe de 23 años lleno de sueños; se llevaron a mi familia”, expresó.
También recordó las amenazas y el hostigamiento que, según relató, continuaron durante años, y señaló que el dolor persiste medio siglo después. “Mi familia no perdió a Luis, se lo robaron y eso lo cambió para siempre”, sostuvo.
En el final de su mensaje, rafirmó el pedido de memoria, verdad y justicia: “Luis, 50 años después te seguimos buscando. Ninguno te olvida”, dijo, y concluyó con un “Nunca más” en referencia a los 30.000 desaparecidos.
