“Se los condenó porque cuando uno contrata, espera que la prestación se cumpla”

La jueza Cintia Alcaraz habló sobre la sentencia que condenó, por daño patrimonial y punitivo, a una famosa cervecería y a un supermercado local por vender una cerveza que tenía un insecto de 4 cm. en su interior.

“Se los condenó porque cuando uno contrata, espera que la prestación se cumpla. En este caso, nadie pretendía tomar cerveza con un insecto adentro”, dijo la titular del Juzgado Civil, Comercial, Minas y Laboral N° 3, quien añadió: “Se aplica una multa, tal como lo establece el derecho punitivo, y una sanción pecuniaria, porque también el derecho presume una indemnización”.

La jueza dictó la sentencia definitiva Nº 55 y resolvió un expediente que se inició en el año 2006. El caso: dos hombres fueron a un supermercado de esta ciudad y adquirieron dos botellas de cerveza. En una de ellas encontraron un insecto que medía aproximadamente 4 centímetros. Dicho envase no había sido abierto. Los consumidores se comunicaron con atención al cliente y, al no obtener una solución a su reclamo, presentaron una denuncia a Defensoría del Consumidor.

En ese organismo la causa no avanzó. Entonces, los demandantes recurrieron finalmente a la Justicia.

Las pruebas presentadas por las personas perjudicadas fueron el envase con el insecto adentro y el ticket que acreditaba la compra de las cervezas.

“En el medio, hubo muchas inconvenientes y contratiempos en la causa. Uno de ellos fue la destrucción de parte de los expedientes que se tramitaron en Defensa del Consumidor por desavenencias climáticas…también la botella que se había guardado en el Juzgado se rompió, el líquido se derramó, como también el insecto”, recordó la jueza.

“Felizmente y por buen tino del Juzgado se había certificado mediante actas la presencia del insecto y las pericias realizadas. Si no hubiesen estado esos elementos no hubiese podido dictar esta sentencia”, reveló.

Alcaraz se hizo cargo del Juzgado en el año 2013 cuando la causa ya había atravesado esos inconvenientes y las consecuentes demoras por las presentaciones de las partes demandadas: “hubo un grado de litigiosidad muy alto que impidió que la causa avance”.

La sentencia definitiva llegó. La cervecería y al supermercado (cuyos nombres la jueza los mantiene en reserva) fueron multados por daño patrimonial, que se refiere a toda perdida o deterioro que se produce en los bienes que componen el patrimonio de una persona, siempre que sean susceptibles de una evaluación monetaria.

Y, por otro lado, los condenó por daño punitivo, el cual consiste en una multa civil, por daños aplicada en beneficio de la víctima, a los fines de castigar a los proveedores de bienes y servicios que incurran en graves inconductas.

Ambas entidades deberán abonar a los perjudicados una suma en pesos.

Post Author: Redacción Radio UNSL