La FICA comenzó a elaborar repelente para mosquitos: “Es un orgullo participar en esta prueba”

En los laboratorios de Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias se elaboraron los primeros 6 litros de repelente para mosquitos. Se trata de una prueba piloto que inició un equipo de profesionales en vistas a otras etapas de fabricación del producto.

“Para nosotros es un gran orgullo hacer este nuevo producto que sale con el sello de la UNSL y el de la FICA”, sostuvo el ingeniero especialista Omar Masini, uno de los integrantes del equipo. El viernes culminaron con los procesos de elaboración, envasado y etiquetado del producto.

Además de Masina, integran el equipo el vicedecano de la FICA, Waldo Sanjurjo, y los docentes investigadores doctora Myriam Grzona, la ingeniera Marisol Nievas, el ingeniero Nahuel Ambroggio, la ingeniera María Montenegro y el nodocente, Cristian Payer. El proyecto contó con la colaboración del diseñador gráfico Leonardo Vidal Enríquez.

Los investigadores de Villa Mercedes contaron con el asesoramiento y supervisión de farmacéutica Claudia Ortega y el biólogo molecular, Guillermo Reta, de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF) de la Universidad Nacional de San Luis.

“Los profesionales de la FQByF vinieron a asesorarnos sobre el tema, son los mismos que supervisaron la elaboración de alcohol en gel, que también se hace en la FICA. Como ingenieros, en mi caso en el área de Química y Alimentos, nos falta el enfoque farmacéutico, de la parte de uso para la piel, entonces es necesario su enfoque y supervisión”, explicó.

Comentó que la primera producción de 6 litros de repelente “será seguramente donada para uso de la comunidad, tal vez sea la misma universidad, o como ocurrió con el alcohol en gel, que tuvo como destino la municipalidad de Villa Mercedes”.

Dijo que la experiencia en la fabricación del repelente “nos sirve mucho porque nos queda la impronta de conocer el tema, de haber hecho las pruebas y así, más adelante, poder desarrollar el producto en mayores cantidades, según las necesidades que puedan llegar a surgir y las posibilidades que tengamos de adquirir insumos y equipos”.

“Lo importante es que la prueba ya está en marcha -agregó- y que pudimos comprobar que no es muy compleja la formulación. Lo que hay que tener en cuenta es que el producto va en la piel y que debemos que conocer sobre el tema. En este caso, el proceso no requiere calentamiento, ni etapas importantes como otros productos, como por ejemplo cuando trabajamos en la fabricación de dulces, que tienen otros tiempos más complejos de elaboración y agregados de sustancias”.

Contó que la mayoría de los insumos para la fabricación del producto se consiguieron en el mercado local, salvo algunos aceites esenciales que debieron comprarlos por Internet.

Aclaró que el repelente es, justamente, un producto para aplicar en la piel, “no elimina al mosquito, sino que, al aplicárselo, hace que el mosquito sienta un olor que lo espanta, por lo tanto, evita acercarse”.

“Hay que aclarar que estamos ante una problemática que, si bien la atención está centrada en la pandemia del coronavirus, no la debemos descuidar. Estamos entrando en el invierno y se piensa que el mosquito ya no es un problema, pero lo tendremos en unos tres o cuatro meses de nuevo”, añadió.

Post Author: Redacción Radio UNSL