IMPORTANTE LOGRO DE LA FICA Y EL INTA: “Esta nueva variedad de soja cumple con un objetivo primordial para la producción nacional”

Se trata del resultado de un proyecto de investigación de la FICA y el INTA de Marcos Juárez para el mejoramiento genético de la soja, que logró una nueva variedad del vegetal, convencional no transgénico, adaptado para la industrial de producción de harinas especiales y alimentación de cerdos.

La ingeniera agrónoma Susana B. Bologna, una de las responsables del proyecto, calificó el logro de la nueva variedad de soja, denominada “INTA-FICA 5C k/lx.”, como un avance primordial para uno de los objetivos de la producción nacional, ya que, por sus características especiales, la convierten en un aporte trascedente para la producción de granos con valor agregado, y, a su vez, responde a las demandas de la agroindustria nacional y de los mercados internacionales.

“Este es el logro de dos instituciones, la UNSL – FICA y el INTA de Marcos Juárez, donde está la sede del Programa Nacional de Mejoramiento Genético de Soja. Por el año 2000, firmamos un convenio entre las dos entidades con el fin de trabajar en el objetivo prioritario para la producción nacional de corregir, a través del mejoramiento genético, el contenido de proteína que tiene la soja”, comentó Bologna.

Explicó que la soja es uno de los vegetales que mayor contenido de proteína tiene naturalmente, pero con los años se ha ido disminuyendo esa propiedad en casi el 40 %, porque todas las empresas han querido aumentar el rendimiento “y, como hay correlación negativa entre rendimiento y proteína, hoy estamos en valores alarmantes”, advirtió.

“Como se sabrá, lo que se utiliza de la soja, que se obtiene en procesos industriales, son harinas y aceite. La harina es para consumo animal y elaboración de alimentos destinados a consumo humano. El aceite, por su parte, tiene múltiples usos. El problema está en las harinas, donde ha ido disminuyendo el contenido de proteína”, aclaró. Por ese motivo, uno de los propósitos del proyecto en conjunto con el INTA fue aumentar el contenido de proteína en las harinas.

“Por otro lado –indicó- a la soja a veces hay que someterla a tratamientos térmicos, porque esta cantidad importante de proteína tiene factores anti nutricionales que desnaturaliza esas proteínas, lo que hace que sea difícil la digestión para los monogástricos. Es decir, no se puede aprovechar. Por eso, nos propusimos modificarla genéticamente y lograr en una variedad en la cual no estuvieran presentes esos factores anti nutricionales”.

Además, cuando se obtienen alimentos de soja tienen “tienen un sabor amargo, astringente, una especie de gusto a pescado. Eso se debe a enzimas que tiene naturalmente el vegetal. Entonces, también nos propusimos inhibir las actividades de esas enzimas”.

Esta nueva variedad de sola tiene, en estado recesivo, inactivados, tanto las enzimas como los anti nutricionales, o sea, “no expresa esos sabores amargos y no hay que someterlas a tratamientos térmicos. Entonces, la pueden consumir los monogástricos”.

Además de Bologna participaron en la creación de la nueva variedad la ingeniera agrónoma Elizabeth Rojas junto con profesionales del INTA Diego Soldini, Javier Gilli, Ignacio Vicentin y Alejandro Carrió.

“Un factor importantes es que esta nueva variedad es una soja no transgénica, porque estos procesos de mejoramientos han sido obtenidos por procesos convencionales, haciendo cruzamientos naturales dentro de la misma especie”, remarcó.

“Quisiera agradecer al INTA por todo el trabajo que ha llegado este proyecto. También al personal nodocente, ya que es vital su labor; a los alumnos, pasantes y becarios, que con sus trabajos finales nos aportan interesantes intercambios, ya que nos permiten hacer docencia y avanzar en las investigaciones”, concluyó.

Post Author: Redacción Radio UNSL