“Espero que la Justicia me ayude a reparar el daño que me hizo a mí y a mis hijos”

Paola Guzmán denunció a su ex, Ariel Balza, por maltratos y golpes. En abril de 2014 estuvo a punto de perder la vida. Busca cerrar ese “círculo horrible” y espera que la Justicia la ayude.

“Me empezó a golpear en 2006…En una ocasión me dejó una marca en el ojo, otras veces me pateaba y me dejaba moretones… Entonces, yo intentaba tranquilizarlo para que no me siguiera haciendo daño. Tenía que darle la razón en todo lo que se le ponía en la cabeza”, contó.

“La gente me preguntaba por los moretones. Yo siempre los trataba de ocultar y explicar que eran por cualquier otra cosa”, asumió.

Pala es docente y, luego de cuatro años de violencia, en una ocasión lloró en plena clase y ante una compañera: “Fue la primera vez que me animé a contar lo que me estaba pasando”. Hizo una presentación en la Justicia, pero no se animó a ratificarla en la Policía.

Tuvo otro episodio grave de violencia a fines enero de 2014, cuando su ex pareja la encerró en la casa: “creía que me iba a matar. Mi hijo mayor entró por una ventana y se puso en el medio”, recordó.

Hizo la segunda denuncia, que esta vez sí la ratificó. Balza fue sacado de la casa por la Policía y Paola pudo convivir en su casa con sus dos hijos.

Pero dos meses después, a fines de marzo de ese año, otro episodio: La ex pareja la volvió a atacar, de una trompada le provocó doble quebradura de mandíbula.

“Me mandaron al Hospital de San Luis donde me medicaron con antibióticos y calmantes. No podía comer y todo lo que ingería era líquido. Fue entonces cuando me empecé a poner cada vez peor…hasta que un día mi hermano me llevó al sanatorio. Estaba con fiebre y prácticamente inmóvil…Me operaron tres veces. No reaccionaba, a tal punto que en el sanatorio prácticamente no daban esperanzas. Creo que colapsé, eso fue…Estaba moribunda. Los médicos me dieron 24 horas de vida…Pero no sé cómo, en una madrugada me desperté y empecé sola a sacarme todos los cables. El médico no entendía nada. A los dos días salí de Terapia. Me acuerdo que estaba muy débil, fue como volver a nacer”, reveló.

Recién el 19 de mayo la pudieron operar por la lesión en la mandíbula y colocarle la prótesis.

Mientras tanto, en la Justicia la lucha de Paola y sus abogados para que avance la causa se encontró con más de un escollo: “Ariel Balza siempre tuvo abogados relacionados con el poder. El primero fue un ex ministro y diputado provincial. Después cambiaron y finalmente lo representa el oficial nombrado por la Justicia. Este 3 de diciembre iba a comenzar el juicio, pero la defensa presentó un pedido de probation, lo que hizo que se suspendiera”.

“Solamente espero que la justicia se haga responsable de lo que tiene que hacer, que a estos monstruos se los condene por el daño que les hacen a las mujeres”, concluyó.

Post Author: Redacción Radio UNSL