“Es una de las primeras investigaciones para cuantificar la toxicidad en semillas del amaranto”

La FICA festejó con la comunidad universitaria la primera egresada en la Maestría en Ciencia y Tecnología de Agroalimentos, magister Adriana Noemí Bochetto, quien presentó su tesis sobre monitoreo y cuantificación de las micotoxinas, Zearalenona y Deoxinivalenol, en semillas de amaranto.

Bochetto hizo la defensa de su tesis el 29 de agosto pasado en el Aula de Posgrado, con la presencia del decano de la FICA, Daniel Morán; el vicedecano, Sergio Ribotta; la secretaria de Investigación y Posgrado, Mónica Páez; la directora de la carrera Marta Ponzi; directores de Departamentos; docentes, familiares y público en general.

“Fue muy importante tanto por el hecho en sí de ser la primera egresada, como por el tema de su tesis que es de mucho interés para la comunidad”, sostuvo la doctora Liliana Myriam Grzona, una de las integrantes del Jurado, junto con María Fernanda Silva y Mercedes Campderrós.

La tesis fue dirigida por Estela Soledad Cerutti y codirigida Julio Raba, a quienes Bohetto agradeció por el apoyo: “Estuve siempre acompañada en toda la carrera, tanto en el cursado como en la parte experimental, juntos logramos llegar a esto que fue un logro importante”, contó en una entrevista con Radio de la UNSL en Villa Mercedes.

Sobre el tema de su tesis explicó que en el Laboratorio de la FICA “veníamos trabajando con el amaranto, que es un alimento muy nutritivo. Pudimos determinar las micotoxinas, que son sustancias en las semillas de este producto, Zearalenona y Deoxinivalenol, para poder extraerlas y cuantificarlas con metodología nuevas”.

“Todos los cereales tienen micotoxinas, dentro de las más comunes, se daban estas dos. Se trata de sustancias tóxicas. La Zearalenona tiene un sistema reproductor, y la Deoxinivalenol causa hasta anorexia, es realmente tóxica. Por eso, la legislación establece límites máximos”, sostuvo.

Dijo que estas micotoxinas, en determinadas concentraciones se convierten en tóxicas, para lo cual hay límites fijados que, si se superan, el alimento se torna en no seguro.

“Hay que hablar de seguridad alimentaria, más allá de lo que pueda establecer la legislación. Este tipo de trabajos tiene el propósito de crear conciencia sobre estos límites. Creemos que es una de las primeras investigaciones metodológicas para cuantificar la toxicidad en semillas del amaranto”, comentó.

Para esa labor, aclaró, se utiliza un equipamiento instrumental con el cual “se hizo una extracción de las micotoxinas por medio de una metodología novedosa para poder cuantificar la micotoxina. La técnica es agregar en una solución, un solvente extractante, con el cual se logra la concentración y extracción de micotoxina para después llevar al instrumental y poder cuantificar”.

“Esto es importante como herramienta y está disponible. La idea es seguir ampliando la investigación, no solo en el amaranto sino también en otros cereales, como en la quinua, que es una semilla conocida, o el sésamo, que también es importante nutricionalmente”, añadió.

Post Author: Redacción Radio UNSL